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miércoles, 6 de mayo de 2015

Mientras te pases por mi cuarto.


Nombre: Mutilada a dónde vas
Por: Márgara Rueda

Bestia indomita, desnuda y sin cabeza te posas por mi cuarto. Me invitas a absorberte la piel y débil caigo en tus pesares. Así, suave, me voy resbalando por ti sin poder detenerme. Deslizándome por tus muslos sin tener de donde agarrarme. Aún con mis uñas clavándose en tu carne no me sostengo. Entre gemidos me aferro a tu desnudez, pero mis labios se secan en el vaivén de tu vientre. Te respiro y de mí nacen las auroras, las estrellas y ese liquido precioso que es llanto y vida. 

viernes, 19 de octubre de 2012

Tánatos mi dios seductor

Para nadie es un secreto, a mí me seduce la muerte. Le temo, pero me seduce, me invita, me incita, me excita. Es una cuestión de fetiches, obviamente, para mí Tánatos es erótico. Es más me imagino el encuentro con Afrodita, el placer a ras de piel. Y yo por ser una simple mortal, me tocaría conformarme con unas horas, exhausta, recuperaría el aire mientras me voy quedando dormida, por el cansancio y la falta de oxigeno. Es entonces, cuando aparece Morfeo, tan curioso y tierno, me invita a pasar mi noche a su lado, yo cedo, no tengo escapatoria. Pero allí está Tánatos, imponente y lúgubre; encantador. Me mira a lo lejos, me seduce, un poco más discreto que Afrodita, pero me seduce, como quien se sabe ganador. Y yo caigo, rendida, deseando pasar mi vida, a los pies de los tres. Afrodita, Morfeo, Tánatos, y yo a su merced, juntos por siempre, en la eternidad, en lo infinito. Sin embargo, dioses míos, aún no estoy lista, aún no es hora, aún trabajo en mi vulgaridad, en mi posteridad.